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miércoles, 9 de febrero de 2011

El Nubeiro, el morador de los aires.


El Nubeiro es un personaje muy curioso en la mitología gallega. Es comúnmente conocido como el morador de los aires, ya que disfruta enormemente provocando tormentas y controlando los rayos a su voluntad.  Su aspecto es grande y fuerte,  y suele ir vestido con pieles oscuras. Además es muy despistado y bastante travieso.

Su lugar predilecto son las nubes a las que dota de gran poder para crear su juguete favorito: los truenos. También es creador de toda la lluvia y granizo que sueltan las nubes a las que golpea con un martillo de hierro simplemente por diversión. Es por esto por lo que muy a menudo se le ve por la tierra, para ver el resultado de sus fechorías.

Se le atribuye la peculiar característica de recoger reptiles de las cosechas de la gente de buen corazón para depositarlos en los campos de aquellos con el corazón lleno de maldad, avaricia y envidia. También se le otorga el papel del inventor de la niebla, la que usa como método de camuflaje cuando no desea ser visto por ojos humanos.


Su origen parece remontarse a mucho tiempo atrás, en una época muy anterior a los celtas, como una primitiva costumbre pagana en la que se adoraba a los espíritus primigenios de las nubes, la lluvia y las tormentas.

De hecho en la mitología asturiana y cántabra también existe el Nubeiro, incluso existe un antiguo cántico gallego que supuestamente servía para alejarlos de las casas y del cual dejo solamente la traducción al castellano para que lo disfruten todos los hispanohablantes.

“Tocan los monjes la campana,
Para que huya el Nubeiro,
Bien ellos sudan... para llenar,
Para todo el año, el granero.”